INAUGURACIÓN MUSEG
Presentación a cargo de Federico Mayor Zaragoza

19 de julio

20:30h | Plaza del Azoguejo

PEEP BOX 350º: la danza como un acto de resistencia

Performance multitudinaria
Peep Box 350º busca plasmar la poética que
emana de los jóvenes de países en conflicto, “la nueva resistencia”. Jóvenes
que resisten y resistiendo reinventan un nuevo universo, dibujan cartografías vírgenes, mapas inexactos de su destino y el de los otros.

MUSEG, Festival Musical de Segovia se posiciona como un espacio que conjuga arte y sostenibilidad, coadyuvando en la difusión de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) marcados en la Agenda 2030 de las Naciones Unidas. MUSEG apuesta por transmitir una visión transformadora de la cultura, colaborando con un proceso universal que apunta a un mundo más sostenible.

Cada año el festival se inspira en un Objetivo de Desarrollo Sostenible en el diseño de la programación, y realiza diversas acciones vinculadas a este objetivo. En 2018, el festival estuvo dedicado al ODS 5: Igualdad de Género. En 2019 MUSEG está dedicado al ODS 16: Justicia, Paz e Instituciones Sólidas. Para la inauguración del festival, tenemos el privilegio de contar con el poeta y ex – Director General de la UNESCO, Federico Mayor Zaragoza, quien realizará la presentación y manifiesto por la Paz y la Justicia.

LOS OBJETIVOS DE DESARROLLO SOSTENIBLE

 

Los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), para el periodo  2015-2030, basados en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (2000-2015),  constituyen un llamamiento universal para la adopción de medidas que permitan acabar con la pobreza, proteger el planeta y garantizar que todas las personas gocen de paz y de una vida digna. Los ODS incluyen acciones apremiantes contra el cambio climático y  la desigualdad económica mediante la innovación, el consumo sostenible y la paz y la justicia…  Todos se hallan interrelacionados, si bien en esta ocasión nos detenemos en el número 16, que se refiere a “Paz, justicia e instituciones sólidas“…

La justicia, con la educación, la ciencia y la sanidad, es pilar fundamental de la democracia genuina y, siendo de carácter “supra-partido-político”, rechaza de plano cualquier geometría ideológica y nunca puede someterse a los vaivenes de las mayorías parlamentarias ni a los designios del gobierno de turno.

Es alarmante la desafección cada vez más frecuente a muchos políticos representantes del pueblo, debido a que, con frecuencia, toman medidas sobre cuestiones esenciales y acuciantes para lo que acontece en otros países e instituciones, alejándose de las expectativas de la ciudadanía y rigor con que deben cumplir los puntos más relevantes de sus programas de gobierno.

Frente a la imposición y la arbitrariedad, fuentes de tantos conflictos, la conversación y el entendimiento. Frente a una cultura de predominio, una cultura de conciliación y de paz. Paz, desarrollo y democracia forman un triángulo interactivo y se exigen mutuamente. Es indispensable, promover una democracia participativa, el funcionamiento rápido y eficaz de las instancias judiciales, un nivel sanitario adecuado y el acceso sin cortapisas a los conocimientos y a su aplicación tecnológica. Un plan global de desarrollo endógeno local, basado en estudios prospectivos para la prevención a largo plazo, tendría un efecto movilizador extraordinario y constituiría el cauce apropiado para conseguir los objetivos señalados. Una cooperación internacional bien coordinada por el Sistema de las Naciones Unidas (debidamente reformado) permitiría reducir sustancialmente muchas injusticias y sentar las bases para una paz justa y duradera.

Unámonos, escuchémonos, enfoquemos desde el profundo  conocimiento de la realidad los grandes desafíos. Sólo de este modo podremos recuperar todos la confianza en nosotros mismos, que es, a la postre, la palanca esencial para afrontar debidamente los grandes retos actuales. Está claro que el futuro que anhelamos y que las generaciones jóvenes merecen, dependerá de un esfuerzo conjunto. Cada ser humano único capaz de inventar, nuestra esperanza.  El por-venir está, todavía, en buena medida, por-hacer y corresponde a “Nosotros, los pueblos” inventarlo.

Que nadie se engañe: los “principios democráticos” tan bien enunciados en la Constitución de la UNESCO, comienzan por la justicia. Colaboremos todos en propiciar una rapidísima “normalización” de esta piedra angular del futuro al que aspiramos.

Ahora y apodemos expresarnos. Delito de silencio. Debemos ser actores y no espectadores impasibles. Nos están distrayendo en exceso, con espectáculos de masas, con jugadores o pilotos, detallando sus éxitos y sus dolencias…

El siglo XXI será, más pronto de los que muchos esperan, el siglo de la auténtica participación ciudadana. Y es en las ciudades donde van a plantearse y dirimirse los grandes perfiles de la gobernanza mundial.

Es muy adecuado que este año el MUSEG se lleve a cabo bajo el lema del ODS 16. La paz, el desarrollo y la democracia constituyen un triángulo interactivo que sólo es eficaz cuando la motivación fundamental es la solidaridad y el sentimiento de justicia. Sobre la humilde mesa de trabajo del Abbé Pierre, en su despacho de las afueras de París, se hallaba enmarcada una frase que resume cabalmente esta idea: “Sólo hay una urgencia: compartir”. Com-partir, com-prometerse, com-padecer, con-vivir… y ¡des-vivirse!

Federico Mayor Zaragoza
(Presidente de la Fundación Cultura de Paz, ex-Director General de la UNESCO)